Incertidumbre
Nunca más supe del Galimatazo. No he tenido la oportunidad de saber si podría ganar o perder todo…
Mientras el Gato de Cheshire, junto con alguna otra criatura que no presté atención, correteaban a mi alrededor, medité durante un largo tiempo. Al menos me pareció mucho tiempo…
La incertidumbre de no saber si hubiera conseguido clavar esa espada Vorpal en lo más hondo del Galimatazo me inundaba, me enfurecía… Me dolía…
Se me ocurrió que, quizá el Galimatazo no era digno de luchar conmigo. Quizá desapareció precisamente por eso…
Debería olvidarme de todo de una vez por todas. Olvidarme de la locura, del tiempo, de los nocumpleaños, de lo que he visto, de lo que he intentado hacer y, sobre todo, de lo que he sentido aquí.
De mi cuello colgaba un antiguo reloj de bolsillo. Mis dedos jugueteaban con él sin apenas haberme percatado de ello. El ConejoBlanco… Quizá debía buscar un nuevo ConejoBlanco que me lleve a una nueva madriguera lejos de aquí…
Quizá mi País de las Maravillas perfecto no sea este. Quizá, en otro lugar, lejos de aquí, mi muchedad esté más presente.
Quizá este no es mi sitio, mi futuro, mi historia…
Quizá, el espejo que crucé, era erróneo y no pertenezco a este lugar…
