Ahora no importa

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , , , , , , , , , , el Diciembre 30, 2009 por Alicia

Pese a lo que digan el SombrereroLoco y la Liebre de Marzo, el tiempo pasa despacio. Tal vez, al no existir, se pierda la noción y se ve lejano aquello que, relativamente, es cercano. Pero, ¿qué significado tiene “relativo”? ¿Cuál es la linea que separa la lejanía de la cercanía? A mí me parece que hace siglos que mi adorado gato de Cheshire desapareció una vez más. El cuento de nunca acabar… ¿Llegará el día en el que pueda quedarse conmigo? o, ¿tan sólo es una mera ilusión que mi alberga mi ser más profundo?
El ConejoBlanco me mira escondido tras un arbusto esperando a que le siga, pero ahora no importa, ahora no quiero…
La Liebre de Marzo y el SombrereroLoco me preparan fiestas sorpresas en honor a mi nocumpleaños, con hermosos regalos, pero, ahora no puedo, ahora no importa… 
El croquet ya no me divierte. Jack está cansado de mis tartas, aunque se las come porque sabe que, hacérselas, es una manera de mantener mi mente ocupada. El té siempre se me queda frío mientras remuevo la mantequilla que le eché en lugar de azúcar.
Ultimamente, TweeddleDee pasa más tiempo conmigo dejando a TweeddleDum jugar a solas con la vieja carraca. Me cuenta historias y fábulas acerca de la Reina de Corazones mientras, a unos metros, la oruga formula preguntas que me hacen pensar demasiado. Pero TweeddleDee sabe cómo manejar el asunto, por incréible que pueda parecer. A veces no entiendo su comportamiento, pero le agradezco que se preocupe por mí, al menos, en estos momentos. TweeddleDee no parece verlo del mismo modo, cosa que no parece importar ahora…

 

 

La caída de las nubes

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , , , el Noviembre 11, 2009 por Alicia

De la nada apareció una sonrisa que podía dejar petrificado a cualquiera con dos dedos de frente, aunque de ésos no había muchos por aquí…
Un sinfín de historias llenaron vacios en un tiempo que, aquí, no pasa. El Sombrerero loco, harto de escuchar sin poder participar, pensó que sería mejor seguir a lo suyo, así que, sin decir nada se fue a continuar con su Fiesta de Té Interminable.
Y allí quedamos mi gato y yo. El gato sin sonrisa o la sonrisa sin gato. Me di cuenta de lo mucho que lo había extrañado, de lo mucho que necesitaba que se quedara en mi Jardín Improvisado.
Entonces, al fin, lo comprendí: No era mi gato si no que yo era de él. Mi mente viajaría siempre que él no estuviera, mientras que la suya iría libremente en sus hazañas. Mientras yo le esperaba, él jugaba con otra Reina en otro Jardín que no era el  mío y cuando se cansase volvería y se despejaría para luego volver a marcharse. Y, otra vez sería volver a empezar. ¿Cómo pude pensar que podría ser como la Reina de Corazones? ¿Cómo pude creer que mi Jardín improvisado sería suficiente para mi? Suficiente para todos…
Ya no quiero un Bonito Jardín, ni un gato de Cheshire. Sólo quiero salir de este mundo de locos, el cual, no creo que llegue a comprender jamás.
¿Dónde está el Conejo Blanco cuando se le necesita?

Necesito una taza de té.

 

 

Alice

Cómeme

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , el Marzo 5, 2009 por Alicia

“Cómeme”
Ahora soy grande y fuerte. Ahora sólo debo seguir hacia delante sin mirar atrás.
Sin mirarte…
Encontraré mi Jardín y organizaré mi propia partida de criquet. Invitaré a quien me parezca. Seré yo misma quien ordene cortar las cabezas de quien haga falta. Seré juez y verdugo; me encargaré de que Jack quede libre y le regalaré una tarta sólo para él.
Pintaré mis propias rosas de muchos colores, excepto de carmín. Jugaré con mis cartas y tendré un as en la manga pues yo hago mi propia suerte.
Yo decido mi suerte.
Ahora soy yo quien decide…
Decido pensar en mí, en no creer en las palabras sin hechos.
Decido tener tu cabeza cerca para recordarme que por poco me vuelvo loca. Por poco cruzo esa linea tan fina. O, ¿acaso la he cruzado sin darme cuenta? No lo descarto. Cuesta tanto distinguir la realidad cuando nada vale nada…
Salgamos de dudas: ¡Qué le corten la puta cabeza!
alice sick of wonderland

Quería destrozar algo hermoso…

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , , , el Febrero 18, 2009 por Alicia

En algún momento todo se acaba. Siempre ha sido así. De esta forma, en algún momento que no recuerdo se acabaron mis lágrimas. Mis ojos se secaron sin más.
Cuando se llora tanto como para crear un Mar de Lágrimas cualquier persona termina agotada. Así acabé yo: rendida por el cansancio. A ello se sumó que nunca me gustó nadar, por eso me dejé llevar por el agua salada de mi propio llanto suponiendo que sería mi fin.
No sé de qué manera pudo llegar mi cuerpo a una orilla donde Dodo organizaba una Carrera del Caucus.
Después de llorar todo es mejor, pero esto no quiere decir que las cosas se hayan solucionado.
Desganada por completo participé en la Carrera. Según Dodo así me secaría. Todos corríamos sin rumbo fijo, todos hacíamos trampas… En eso consiste la Carrera del Caucus.
De la desesperación con el llanto se pasa a un estado tranquilo, como el de shock, en el que  todo lo que pasa por la cabeza son retales de una historia que no se puede formar. No se es capaz de asumir lo que pasa  y es como creer estar en un mal sueño del que no se puede despertar con la pequeña esperanza de hacerlo pronto. 
Cunado Dodo anunció la victoria, (como siempre, ganamos todos) mi tranquilidad se desvaneció dando paso a la rabia, Aún sabiendo que no pertenecía a este mundo, “quería destrozar algo hermoso“…
Llegué a casa de la Condesa.El olor a pimienta para el bebé al que le gusta estormudar, casi podía masticarse en el ambiente. La Condesa canturreaba mientras la cocinera lanzaba la vajilla gritando “¡¡Pimienta!!”
Quise gritar. Me agarré el cabello con fuerza como queriendo arrancarlo de mi cabeza. Y grité. Grité como nunca antes lo había hecho. Grité con todas mis fuerzas llenándome de rabia que sobresalía por cada poro de mi piel. Grité como si nunca se fuera a acabar el aire en mis pulmones y rompí todo lo que había cerca de mí. Sillas, platos, tazas… Lo lancé todo por los aires.
Quería destrozar algo hermoso…”
Y, después, simplemente paré.
Quizá estaba confundida respecto al Gato de Cheshire. Quizá no es como yo creía. Me siento ridícula ante esta situación. Me avergüenzo de mi misma.
Quizá soy yo la que está por encima de él y no al revés.
Destrozar algo hermoso

Ahogada en un mar de lágrimas

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , , el Febrero 3, 2009 por Alicia

Los gritos de la discursión entre TweeddleDee y TweeddleDum desaparecieron despacio mientras intentaba llegar a algún sitio.
Me senté sobre el cesped y me sentí más sola que nunca.
Las  huellas del gato de Cheshire aparecieron sobre el suelo mientras escuché su canción sobre los Momerats. Estaba pasando delante mía y no me vio. Quizá no quiso verme… No tuve fuerzas para gritar. Para decir que esperara, que se quedara conmigo… El gato se fue y yo seguí sola. Más sola que nunca.
En este país de locos no encuentro a nadie con quien hablar. Quizá la loca sea yo. En cualquier caso me gustaría desahogarme. Tengo tantas cosas en mi cabeza que ni siquiera sé por donde empezar. Igual que un ovillo de lana enredado en el que no encuentras el principio del hilo para poder tirar y desenredarlo.
Después de llorar todo es mejor, así que lloraré hasta tranquilizarme para poder ver todo con más claridad.
Lloraré. Lloraré hasta agotar mis lágrimas. Lloraré hasta ahogarme  en mi propio mar de lágrimas. Y, después,  todo será mejor. Después seguro que sabré si, en realidad, soy yo la que está loca aquí..

Quién es el loco? 

La Historia Interminable

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , , , el Enero 27, 2009 por Alicia

La Fiesta de Té era mucho más tranquila que la última vez. Incluso, divertida. El Sombrerero no volvio a hacer comentarios personales y las tazas de té endulzaron un poco mi paso por este país.
Detrás de los arbustos unos gritos nos asustaron. El siempre inesperado Conejo Blanco nos dijo que TweeddleDee y TweeddleDum volvían a discutir por la vieja carraca. En ese momento engullí un pastel para hacerme pequeña y, prácticamente, invisible a los ojos de los que allí estábamos.
TweeddleDee siempre me contaba su odio hacia TweeddleDum por la repetitiva historia de su carraca  y, aunque yo le escuchaba siempre e intetaba poner paz entre los dos, al final siempre me encontraba en medio de la situación y acababa siendo la mala de los tres por una razón u otra. Para mí, la solución era tan fácil…
A simple vista, TweeddleDee y TweeddleDum eran una copia uno del otro, pero, en realidad no eran más que dos desconocidos que terminaban en batalla campal cualquier conversación.
Quizá, alguna fuerza desconocida, les hacía estar unidos para siempre. Yo sólo pido que a mi me dejen al márgen. Bastante duro se me hace deambular por aquí sola como para convertir sus problemas en los míos.

Esquivando las pisadas de la gente congregada en la Fiesta de Té, conseguí llegar al camino. No sé dónde ir ahora. En aquel árbol vi por primera vez a mi gato de Cheshire. Esperare por si aparece…

tweeddles

Serás tú?

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , , el Diciembre 23, 2008 por Alicia

He perdido algo. En este mundo de locos no recuerdo bien qué es. Sólo sé que lo he perdido.
Pregunté a las flores si vieron algo por el cesped. Asustadas, pues mi estatura era la normal, temieron que las arrancara y me mintieron.
Regresé sobre mis propios pasos pero no encontré nada.
Una fiesta llamó mi curiosidad; el Sombrero Loco y la Liebre de Marzo celebraban un nocumpleaños que tuvo como regalo un nuevo juego de tazas y tetera para su infinita fiesta de té. Esta vez no les importó que los acompañara…
El Tiempo está enfadado con el Sombrerero y la Liebre, quizá el destino lo esté conmigo.

Me pareció ver tus ojos encima de aquel árbol… Quizá estés más cerca…

Alicia_té

Tretas

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , , , el Noviembre 16, 2008 por Alicia

Por un momento, el bonito jardín se alzó ante mi. La Oruga me lo mostraba mientras me preguntaba “¿Quién eres tú?”
Unicamente era un cuadro que me mostraba sus encantos. Sabía lo lejos que se encontraba pero no pude evitar soñar con su verde cesped rozando mi piel. Me imaginé ganando a la Reina de Corazones en un juego interminable de criquet. Soñé con la tranquilidad de haber encontrado, por fin, un lugar seguro en este mundo extraño. Las cartas no me acusarían de haber pintado las rosas blancas de color carmín y el juicio de Jack por el robo de las tartas mostraría su inocencia gracias a mi. 
Pero sólo era un cuadro. Un cuadro que, de repente, ardería estrepitosamente ante mi mirada atónita.
Sólo era un cuadro que no hacía más que mostrarme que nunca encontraré el bonito jardín,
Debí tomar uno de esos frascos en los que su etiqueta dice: “Bébeme” para hacerme más grande y fuerte.

Así es mi País de Maravillas personal.

…Qué me corten la cabeza…

Who r U

Mi Cheshire?

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , el Noviembre 14, 2008 por Alicia

La sonrisa del gato de Cheshire ha desaprecido junto con la mía. Ya me avisó Dodo…
Quizá hubiera sido mejor perseguir al conejo Blanco como siempre y no dejarme encandilar por la sonrisa sin gato. Pero siempre me distraigo y no encuentro el camino por donde ir. Ni siquiera sé donde debo ir. Sólo quiero salir de aquí y encontrar el bonito jardín. Seguro que allí estoy segura. Seguro que allí no pasa nada malo.
A veces pienso que acabaría antes si la Reina de Corazones me cortara la cabeza. Así todo acabaría antes.
Tengo la misma sensación que tuve en la casa del Conejo Blanco cuando me quedé atascada por beber de quel frasco buscando sus guantes.
Ahora necesito uno de esos con etiqueta de Bébeme para hacerme grande y sentirme fuerte

Echo de menos a mi gato de Cheshire.

 

atascada

 

 

 

Mi Cheshire

Publicado en Uncategorized con etiquetas , , , el Noviembre 12, 2008 por Alicia

He dejado de perseguir al Conejo Blanco, al menos en esta semana, para hacer otras cosas. Dejaré que me saque ventaja.
El gato de Cheshire ha reaparecido en su totalidad para ayudarme a olvidar, por unos días, que nunca llegaré a alcanzar al Conejo Blanco, que nada más impora ahora.
Lo bueno si es breve, dos veces bueno y, dentro de poco, mi gato de Cheshire volverá a desaparecer.
Las cartas amenazan con decirle a la Reina de Corazones que fui yo quien pintó las rosas blancas de color carmín. No importa, ya me ocuparé de ello cuando mi gato de Cheshire se vaya…

Mi gato de Cheshire tiene la sonrisa más bonita que haya visto…

cheshire cat